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Sexualizados_as

El perrito ~♂x♀~ ~♀x♀~ ~♂x♂~

La postura del perrito es una de las más conocidas. Profunda, salvaje y muy mal vista en sus tiempos. Hubo un tiempo que se consideraba “pagana” por semejarse al apareamiento animal; pero hoy en día se ve como una postura salvaje con la que desenfrenarse.

Recordatorio

♂x♀: Significa relaciones hombre mujer (en referencia a genitales).

♀x♀: Significa relaciones mujer mujer (en referencia a genitales).

♂x♂: Significa relaciones hombre hombre(en referencia a genitales).

La postura

Si hablamos de dos personas, independientemente del género de estas (o sus genitales) nos encontramos con una persona que recibe a cuatro patas y una persona de rodillas detrás que “da”. Como ejemplo, la foto de portada.

Por supuesto, hoy voy a ir un poco más allá en la postura. Para empezar, no es obligatoriamente coital. Se puede utilizar como una postura de frotamiento o incluso de masturbación. Así que es una postura de penetración y no penetración.

Vaginal

Si hablamos de penetración, quiero comentar cuatro variantes de la postura.

Clásica

La postura “base” o clásica. En la que la mujer está a cuatro patas y el hombre está de rodillas tras ella.

En esta posición podemos hacer variaciones como la posición de las piernas de ambos. Si él tiene las piernas a los lados de las de ella, la vagina estará más estrecha y habrá más fricción.

Así, él puede acariciarle la espalda a ella, hacerle algunas nalgadas (pequeños azotes en el culo) o agarrarla de las caderas para moverla y no hacer él todo el movimiento.

En cuanto a ella, poner el culo en pompa, arquear la espalda o bajar un poco los brazos para tener el torso más bajo que el trasero puede ayudar a no adormecerse en la misma posición y tener variedad de sensaciones para ambos.

“Con acceso”

Esta versión de la postura clásica se basa en atacar varios frentes. Es decir, que tanto el hombre como la mujer se valen de su flexibilidad y sus manos para masturbar o masajear al otro.

Por ejemplo, él hombre puede recostarse un poco sobre la mujer para acceder a sus pechos o clítoris.

Y mientras tanto la mujer puede bajar el torso y apoyarse en uno de sus brazos para masajear los testículos de él o incluso ayudarlo a frotar su pene contra el clítoris de ella (si hablamos de una práctica sin penetración).

La cuestión está en moverse y complacer de varias formas.

Perrito rampante

Quizá tenga nombre propio pero yo lo considero una variante del perrito.

Como en la imagen, la mujer arquea la espalda para poder acceder a la penetración mientras se aguanta del cuello o los hombros del hombre. Mientras que él puede acceder a todo el torso de ella y sus genitales.

Esta postura puede ser también un reposo para las piernas del hombre porque en el perrito se suelen cargar y tensar. Así, en esta versión la mujer se mueve arriba y abajo mientras él la acompaña en el movimiento o incluso puede hacerla botar sobre él.

Como añadido, si se juega con juguetes esta puede ser una buena postura para tener un dildo en la cama y que el hombre pueda disfrutar de estimulación anal.

En reposo

Si la sesión es larga, hay cansancio acumulado o se busca una postura más cómoda y calentita, esta puede ser una buena opción.

Aquí, la mujer puede estar completamente estirada, con el culo ligeramente en pompa o incluso son un cojín bajo sus genitales para dar más acceso a la vagina y disfrutar de una penetración más profunda. Además, esta postura permite que ella misma pueda masturbarse. En cuanto al hombre, en esta postura puede repartir el trabajo entre las piernas y los brazos. La penetración es más profunda, menos cansada y permite dar besos o incluso dar mordisquitos en la nuca y los hombros de ella.

Por último, añadir que esta es una buena postura para incluir a una tercera persona. Si se busca penetración y es un hombre, debería colocarse como en la posición base; si es una mujer, puede ponerse entre medio y colocar el pene entre ambas para frotarlo.

Anal

La versión anal de esta postura es prácticamente igual que la genital. Al fin y al cabo, la facilidad de acceso a ambas zonas convierte al perrito en una postura muy versátil. Añadamos información a las cuatro variantes y, por supuesto, aunque las ilustraciones sean ♂x♂ quiero dejar claro que también son válidas para ♂x♀ e incluso ♀x♀ si se utilizan arneses u otros juguetes.

Clásica

Prácticamente igual que en la versión vaginal. Sin embargo, quiero dar unos consejos para la penetración anal.

El hombre que recibe puede ser el que inicie el movimiento para tantear el terreno. Al ser una postura apretada, si no se hace bien dolerá. Así que mejor repasar los consejos para el sexo anal.

Antes no lo he comentado para compartir información, pero entre las posturas de piernas posibles está la de la imagen, donde la parte que da aguanta en alto la pierna de la parte que recibe. AVISO: esto cansa pero se disfruta muchísimo.

Caricias en la espalda, nalgadas, agarrar de las caderas. Se puede hacer de todo para no acabar en la monotonía.

“Con acceso”

 

Seguiremos atacando varios frentes. En esta ocasión, masturbando al que recibe y accediendo a todo su torso.

El otro puede bajar el torso para acariciarle al que le da los testículos; pero para la imagen me he decantado por el empuje. En vez de agarrarse a las caderas, el que da se abraza al torso del otro para apoyarse y empujar más fuerte.

Esta posición puede cansar más al que está debajo, pero vale la pena.

Perrito rampante

 

Dejemos reposar al que da. Que el que recibe marque el ritmo. En esta ocasión, me he decantado por una putura semi en cuclillas para el que recibe. Esto hará la penetración más profunda aún.

Además, es interesante que el que recibe esté en cima. Podría decir que es la mejor forma de empezar. Sobre todo si se es principiante en el sexo anal. Porque si quien lo recibe está encima, puede bajar al ritmo que crea necesario y, además, su propio peso lo ayudará a estar más relajado y penetrarse mejor.

Como añadido, si se juega con juguetes esta puede ser una buena postura para tener un dildo en la cama y que el hombre de detrás  pueda disfrutar de estimulación anal. Sé que me repito pero esto puede llegar a ser adictivo.

En reposo

Por último, la comodidad. Esta posición con ambas partes recostadas es mucho mas íntima y dominante. Si se añade unas esposas, una venda en los ojos o incluso un collar o mordaza puede ser una buena sesión bdsm o mixta.

Atención aquí a la persona de debajo. Al fin y al cabo, si tiene un pene y está erecto puede llegar a hacerse daño. Mi consejo es que levante las caderas, se masturbe para tener el control de cómo está su pene o, si quiere estar completamente boca abajo, que lo levante contra su abdomen para reducir las posibilidades de lesión.

Por último, repetir que esta es una buena postura para incluir a una tercera persona. Si se busca penetración y es un hombre, debería colocarse como en la posición base; si es una mujer, puede ponerse entre medio y colocar el pene entre ambos para frotarlo.

Mujer x Mujer

Para acabar con las versiones del perrito, me gustaría añadir dos versiones a la práctica ♀x♀ sin penetración. Seguramente habrá más posiciones y por eso invito a que me mandéis más por email. Así podré actualizar las posturas.

Espejo

Teniendo en cuenta que el tribadismo es difícil en esta postura, me he decantado por una parte de la postura convertida en espejo. En este caso, los genitales pueden rozarse al entrelazarse o incluso al pegar mucho unas nalgas contra otras y arquear la espalda. Además, si ambas están tumbadas pueden masturbarse la una a la otra.

Por último, si sois flexibles me gustaría daros una idea: usad los pies. Porque los pies son prácticamente manos evolucionadas y con un poco de maña podéis llegar a pellizcar los pezones de la otra persona con índice y pulgar.

Perrito rampante masturbador

El perrito rampante, espalda contra espalda, también puede servir para la masturbación mútua.

Es tan sencillo como que la persona de delante tenga el brazo en su espalda y masturbe a la otra persona mientras recibe caricias y masturbaciones. Por supuesto, defiendo el hecho de cambiar de roles durante la sesión.

Consejos generales

En definitiva, el perrito es una postura versátil que puede crear las delicias en la cama. Fácil de hacer y de variar. Busca acceso a tu pareja y permite que accedan a ti. La clave está, también, en la comunicación. “Tócame aquí”, “Más profundo”, o incluso apoyarte sobre tu pecho y apartar las nalgas para que la penetración sea más fácil puede hacer estallar la llama de la pasión.

La semana que viene hablaremos de una postura para el sexo oral. ¿Os podéis imaginar cuál?