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Higiene menstrual: Todo lo que necesitas saber

Hoy quiero hablarte de la higiene menstrual. Es parte de ti, de tu rutina mensual. Sin embargo, la mayoría de mujeres acarrean supersticiones, mitos y tradiciones que quizá hagan más mal que bien en su día a día.

¿Cuánto sabes de la higiene menstrual?

La menstruación no viene con libro de instrucciones. Así que los conocimientos que las mujeres tienen sobre esa parte de su vida viene de madres y abuelas y bisabuelas; tías, primas y hermanas.

Sin embargo, el desconocimiento está ahí. Padres solteros, personas sin recursos, familias tradicionales… Lo que sabes de la menstruación más allá de lo íntimo y personal es lo que te enseñan en el colegio y, quizá, lo que puedas aprender leyendo artículos en internet o revistas.

Pero déjame decirte que hay mucha mentira suelta por el mundo. Hay muchos mitos sobre la regla que afectan a mujeres de todo el mundo que, solo por miedo, creen en ellos sin pensar con lógica.

¿Qué es la higiene menstrual?

Vamos a llamar higiene menstrual a todo lo que la mujer hace en «esos días» para convivir con la sangre que la achaca entre 2 y 7 días al mes. Ya hablaré en otro momento de los síntomas menstruales y premenstruales (dolor de cabeza, pinchazos en los ovarios, etc.)

Es decir, la higiene menstrual es lo que hace la mujer para mantenerse «limpia».

Higiene básica

Hay muchos mitos alrededor de cómo limpiarse y cuándo en cuando se tiene la menstruación. Sin embargo, deja que te diga un par de cosas a tener en cuenta.

Es cierto que cuando tienes la regla tu olor corporal aumenta. Eso significa que quizá tu desodorante corporal no te hace el mismo efecto y puedes oler a sudor con más facilidad. Además, este hecho hace que muchas mujeres se sientan mal consigo mismas porque se notan la piel más grasa y se les juntan otro tipo de dolores y la paranoia de que se «les note» que tienen la regla.

Así que, si crees que lo necesitas, dúchate más a menudo y usa un desodorante más potente durante la menstruación. Sin embargo, déjame decirte que ducharte demasiado puede afectar al funcionamiento de tu piel, que pierde su capa protectora.

Todas buscamos estar frescas y limpias durante la menstruación.

También hay mujeres que deciden lavarse más veces al día de cintura para abajo o en un bidé.  Y para esos casos recomiendo usar geles de baño con PH neutro, sin perfume o especializados en la higiene íntima. ¿Por qué? Pues porque la flora vaginal puede verse afectada por ciertos geles.

¡Eso sí! ¡Nunca te limpies por dentro si no es bajo prescripción médica! La vagina no necesita lavarse con agua y jabón aunque si entra agua no pasa nada. Esto último es muy habitual cuando estás en los últimos días y quieres «quitarte los restos», pero no tengas prisa.

Por último, me gustaría hablar del olor a regla. Sabes lo que es, y más si eres de las que usa compresa. Ahora voy a ser un poco escatológica pero es necesario: ¡el «olor a sangre» es normal! Piensa que la menstruación no es sangre propiamente dicha, no coagula y si llevas un método de higiene externa es normal que huela.

El verdadero olor desagradable es esa especie de «olor a pescado» que sucede cuando una compresa lleva demasiado tiempo puesta. Este olor se debe a la descomposición de la menstruación, no a la falta de higiene. Aunque es normal que tus partes íntimas adquieran ese olor al estar tanto tiempo en contacto con la menstruación.

Métodos externos

Se conocen como métodos externos para la higiene menstrual aquellos que van fuera de la vagina. Voy a hablar de tres pero seguro que hay más menos conocidos así que te invito a comentar este artículo para compartir conocimientos.

Compresas

Con o sin alas, de celulosa, tejido parecido al plástico u otros. Las compresas son la evolución «industrial» del paño que las mujeres se ponían en la ropa interior para que absorbiera la sangre. Las hay de marca o de marca blanca, más o menos cómodas, más o menos absorbentes.

Déjame decirte que la compresa es el método utilizado por la gran mayoría de las mujeres, y recientemente han aparecido muchos estudios que avisan del uso de toxinas en las mismas. Aumento de casos de cáncer, enfermedades vaginales, más dolores o más sangrado… Hay estudios a favor y en contra, pero también sé que el ser humano es muy resistente y llevamos siglos exponiéndonos a cosas peores sin morir en el intento.

Lo que sí voy a decir de negativo sobre la compresa es el hecho de depender te tener encima siempre. Piensas que vas a necesitas cuatro en todo el día y de repente te aumenta el flujo y necesitas una extra. Pero como estás fuera de casa, lo único que puedes hacer es mendigar entre mujeres «de confianza» o comprar un paquete entero en el super. Tienen un IVA muy alto siendo producto de primera necesidad y pueden irritar las ingles por el roce. Aunque esto ya depende de la mujer.

Lo positivo: usar y tirar. Las hay que ocupan muy poco espacio y absorben mucho.

Lo negativo: dañinas para el medio ambiente y suponen al año muchísimo dinero tirado a la basura.

Compresas reutilizables

Las hay de muchos tipos. Algunas más espartanas que otras. En su mayoría son de algodón junto con otro material que evita fugas y manchas en la ropa interior. Pero también las hay de otros tejidos como el bambú.

Las que he encontrado más prácticas y agradables son unas que imitan la compresa reutilizable. Un paño de algodón para absorber dentro de una tela impermeable para proteger la ropa interior. Son lavables y, como no pueden tener «pegamento», todas tienen alas que se atan con un corchete entre ellas.

No las he probado pero si lo quisiera hacer me decantaría por las que son de tela blanca. Porque al ser una compresa lo normal es que vigiles cómo de llena está; y sobre tela negra es más difícil de ver.

Lo positivo: ecológicas, lavables y reutilizables. Menos gasto a lo largo del tiempo.

Lo negativo: dependes de conocerte bien, lavar las compresas y, si no tienes secadora, contar con que se sequen antes de volverlas a usar. Mi consejo es que debes saber cuántas compresas usas por período y tener unas cuantas más de margen.

Bragas menstruales

Hace poco las vimos en el canal. Su funcionamiento es muy similar al de las compresas reutilizables con la diferencia de que son más cómodas y finas. Son una braga completa así que es una menstruación menos visible y menos notable si llevas ropa muy ajustada.

Lo positivo: ecológicas, lavables y reutilizables. Menos gasto a lo largo del tiempo. Son muy bonitas.

Lo negativo: dependes de hacer pruebas antes de lanzarte al mundo. Ninguna mujer conoce realmente su flujo ni cuánto absorben las bragas así que tienes que hacer experimentos. Si tienes mucho flujo, dependes de poder cambiarte de bragas dondequiera que estés y llevar repuesto así como tener una bolsa hermética para guardar las usadas si estás fuera de casa.

Métodos internos

Los métodos internos son aquellos que se insertan en la vagina. También voy a hablar de tres pero hay muchos más por ahí. Así que si conoces alguno con el que tengas experiencia y sea seguro y saludable, comenta este artículo.

Tampones de celulosa

Los clásicos tampones desechables. Los hay más o menos pequeños, más o menos absorbentes. Los hay de muchas marcas y marcas blancas.

Casi todos vienen con una funda de plático para que sean más fáciles de insertar en la vagina. Después se empuja y lo único que queda fuera es un pequeño hilo para tirar del tampón después, cuando no hayan pasado más de 8 horas.

Lo positivo: usar y tirar. Absorben mucho y ocupan muy poco.

Lo negativo: dañinas para el medio ambiente y suponen al año muchísimo dinero tirado a la basura. Además, hay mujeres que sienten sequedad al usarlos e incomodidad.

Tampones alternativos

Voy a poner en caso aparte todos los tampones que no son de celulosa ni algodón. Los tampones alternativos que se presentan como el siguiente paso en la línea evolutiva. También se los puede encontrar por el nombre de tampones esponja.

Estos tampones son más suaves y fáciles de poner, no tienen cordel y algunso incluso van prelubricados. Sus fabricantes aseguran que tienen menos toxinas y mientras que unos son hechos de esponjas sintéticas otros son esponjas naturales recortadas para su uso como tampón. También hay gente que las lava y reutiliza haciéndoles tratamientos antibacterianos.

Lo bueno: más respetuosas con la flora vaginal. 

Lo malo: Tienes que meterte los dedos dentro de la vagina pasa sacarlas. Son más caras que los tampones de usar y tirar.

La copa menstrual

Por último, quiero hablar de la copa menstrual porque es un invento que poco a poco se está extendiendo. Tiene sus pros y sus contras, sus más y sus menos. Casi todas tienen forma de copa de silicona que se sitúa en la vagina y recoge todo el flujo menstrual.

Lo cierto es que de todos los métodos este es el que más reticencias tiene. El inconveniente de sacarla para vaciarla y no estar siempre en un sitio donde lavarte las manos, cómo lavarla y demás. Sin embargo, todos los contras desaparecieron cuando conocí la Eureka CUP, de la que haré un artículo más profundo con experimentos y otras curiosidades.

Lo bueno: es el método más barato a lo largo del tiempo. Ecológico y respetuosos con tu flora vaginal. Te permite ser mucho más consciente de cómo es en realidad tu menstruación.

Lo malo: hay que mantenerla y saber lavarla para no tener infecciones (algo muy fácil). La mayoría de las copas se tienen que sacar para vaciarlas así que tienes que quitarla y ponerla varias veces al día y poder lavarte las manos.

Conclusiones

Hay muchos métodos para la higiene menstrual, con sus pros y sus contras. Hay incluso gente que no utiliza nada pero no lo defiendo fuera de casa porque los lugares públicos deben mantenerse limpios y la menstruación, lo queramos o no, mancha.

En definitiva, escoge el método que prefieras, experimenta y no temas a cambiar. Solo cuida de tu vagina porque cuando algo no va bien con ella da muchos dolores de cabeza.