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Sexualizados_as

Felación ~Todo lo que necesitas saber~

La semana pasada hablé de posturas para la felación; y en el canal ya hemos hablado de ella también. Sin embargo, quiero ahondar un poco más en el tema de la felación con algunos consejos y aunando conceptos.

Zonas erógenas importantes

Los genitales de un hombre son algo más que solo el pene. Al hacer una felación, debes pensar en estimular al máximo todos los puntos de placer posibles. Aquí tienes algunos:

  • Base del pene
  • Glande
  • Uretra
  • Tronco del pene
  • Testículos
  • Perineo (entre el ano y los testículos)
  • Ano
  • Parte interior de los muslos
  • Nalgas
  • Tetillas (pezones)

Por supuesto, todo el cuerpo está lleno de puntos de placer que dependen de cada persona; pero los anteriormente mencionados son aquellos básicos y comunes en todas las personas.

La felación: Lengua, manos y labios

Hay muchas formas de practicar una felación. Pero vamos a hablar de algunas formas básicas que se pueden mezclar entre ellas.

La piruleta

Apóyate con las manos en los muslos de tu pareja y empieza a lamer alrededor del pene y su base para que se endurezca. Después, recorre con tu lengua el tronco y el glande. Puedes también apretar tu lengua contra la uretra.

La cuestión de este tipo de práctica es babear toda la zona y utilizar diferentes posiciones de lengua para arrancar gemidos de placer (de punta, plana o de lado). Además, permite mantener más contacto visual con tu pareja para ver cuánto placer siente con cada movimiento tuyo.

La aspiradora o el chupete

En este tipo de felación, deber ponerte el pene en la boca y subir y bajar con la boca poco a poco. Una vez endurecido el pene, puedes empezar a succionar con la boca e incluso a hacer intentos de tragar. Esto creará un movimiento de músculos que estimulará muchísimo el pene y aumentará el flujo de sangre.

Por supuesto, hay que ir con cuidado con cuánta fuerza succionas para no hacer daño. Se suele hacer esto cuando el pene está bien duro para evitar pellizcos o torceduras.

Garganta profunda o Irrumación

Aquí lo importante es tener el pene entero dentro de la boca y mover la lengua para estimularlo. Los puntos clave aquí con la uretra (si te llega la lengua), el frenillo (donde el glande se separa del tronco) y la base. Se puede empezar con movimientos lentos de sube y baja, sacándola entera y metiéndola entera en la boca.

Se puede aumentar velocidad y potencia poco a poco, así como hacer movimientos de cabeza de lado a lado rápidamente una vez abajo del todo. Cuidado aquí, que te puedes hacer daño en el cuello.

En el caso de la irrumación, nos encontramos con que la persona que recibe la felación penetra la boca de la otra. Así que se considera un garganta profunda donde quien practica sexo oral solo debe abrir la boca.

El torno

Un torno es una máquina que da vueltas al barro para hacer cerámica; y la idea de este tipo de felación viene de ahí. Aquí vas a mezclar sexo oral con la masturbación.

Con ambas manos, agarra el pene (con los dedos que necesites para cogerlo entero) y empieza a hacer movimientos giratorios sobre la piel sin apretar demasiado. La idea es  que las manos resbalen sobre la piel mientras das el masaje. (Así que con una buena cantidad de lubricante este puede ser un buen masaje erótico).

Luego, tienes dos opciones para usar la boca. O atrapas el glande entre tus labios y lames y succionas; o levantas el pene y lames y succionas (con cuidado) los testículos. Eso sí, también puedes ir variando.

Vibraciones guturales

Esto es algo que puedes hacer con cualquiera de las tácticas anteriores. Porque las cuerdas vocales vibran cuando hablas; y si tienes la boca cerrada con un pene dentro puedes utilizar esa vibración en tu favor.

Por supuesto, no todos los sonidos son válidos. Los que realmente funcionan son los sonidos guturales como los ommmmm, ammmmm,… La M es tu aliada; así como tus propios gemidos.

Por último, variedad

Porque en la variedad está el gusto y el placer. Mezcla técnicas, inventa nuevas y utiliza tus manos para estimular a tu pareja y estimularte tú.

Pellizca sus tetillas, masajea sus piernas o sus nalgas, métele un dedo en el ano o incluso móntate sobre su pierna y restriega tus genitales contra ella. El límite está en tu imaginación… y en el alcance de tus manos.

Protección ante todo

Para acabar este artículo quiero recordar la importancia de la protección. Usa condón, siempre. Y si no quieres tener sabor a látex en la boca te recomiendo que te decantes por preservativos de sabores.